El 28 de junio es una fecha de celebración, memoria y reivindicación. Un año más, desde el Ayuntamiento de Iruña de oca queremos reconocer el camino realizado por el colectivo LGTBIQ+, visibilizar la diversidad que existe en nuestra sociedad y defender los derechos que han sido conquistados gracias al esfuerzo colectivo de muchas personas y movimientos sociales. Pero este día también debe ser un momento para reflexionar sobre aquello que todavía queda pendiente. Porque, aunque hablemos de colectivo LGTBIQ+ en conjunto, no todas las realidades están atravesadas por el mismo contexto.
Existen identidades, corporalidades y orientaciones sexuales que continúan siendo menos visibles, menos comprendidas y más expuestas a la discriminación. Entre ellas se encuentran las personas trans e intersexuales, así como las mujeres lesbianas y las personas bisexuales, cuyas realidades siguen enfrentando mayores dificultades para ser reconocidas plenamente. Esta situación no sólo se produce en la sociedad en general, sino que también persiste dentro de los propios espacios y comunidades dondedebería existir una mayor inclusión y reconocimiento.
Al mismo tiempo, es fundamental tener una mirada interseccional. La discriminación no actúa de una única manera ni afecta igual a todas las personas, son muchas las aristas que nos atraviesan. La orientación sexual, la identidad o los cuerpos se cruzan muchas veces con otras situaciones de vulnerabilidad o discriminación social: el racismo, la pobreza, el sinhogarismo, las infancias, la discapacidad, la diversidad psíquica, otras formas de exclusión social…
Esto significa que no es lo mismo vivir siendo una persona LGTBIQ+ con una red de apoyo, estabilidad económica o reconocimiento social, que hacerlo desde contextos de precariedad, aislamiento o discriminación múltiple. En Euskadi viven, aunque muchas veces en situación de vulnerabilidad, desigualdad e invisibilidad personas LGTBIQ+ migradas en situación administrativa irregular; en situación de calle, mayores en espacios heteronormativos, jóvenes LGTBIQ+ con diversidad psíquica…
Hay personas que siguen teniendo más dificultades para acceder a un empleo, a una vivienda, a la atención sanitaria, a espacios seguros o incluso a la posibilidad de vivir su identidad con tranquilidad en el espacio público. Por eso, cuando hablamos de Orgullo, también hablamos de garantizar derechos y condiciones de vida dignas para todas las personas. Hablamos de construir una sociedad donde nadie tenga que esconderse, justificarse o sentir miedo por ser quien es.
En los últimos años estamos viendo cómo determinados discursos cuestionan derechos ya conquistados y cómo algunos espacios se vuelven cada vez menos seguros para ciertas personas LGTBIQ+. Frente a ello, es importante recordar que todos los espacios de la sociedad pertenecen a toda la ciudadanía. Y si es verdaderamente público, debe ser necesariamente diverso. Las calles, las instituciones, los centros educativos, los espacios culturales y comunitarios tienen que ser lugares donde todas las personas puedan existir y participar en igualdad de condiciones.
La diversidad no es una amenaza ni una excepción: es una realidad social y un valor colectivo que nos enriquece como sociedad. Nos hace más abiertas, más democráticas y más humanas. Por eso el 28 de junio sigue siendo necesario alzar la voz. Porque celebrar también es resistir. Porque visibilizar todas las realidades de las personas LGTBIQ+ sigue siendo importante. Y porque todavía hay muchas personas cuyas voces, experiencias y necesidades continúan quedando al margen.
Desde el Ayuntamiento de Iruña de oca reafirmamos nuestro compromiso con todas las personas LGTBIQ+, especialmente con aquellas que viven situaciones de mayor vulnerabilidad, y seguiremos trabajando para construir una sociedad más justa, inclusiva y diversa para todas ellas.
Para reivindicarlo, nos concentraremos este domingo, 28 de junio, frente al Ayuntamiento, a las 11 de la mañana.



