Tras vencer los miedos que le alejaron del ring durante años, la boxeadora de Nanclares Miren Delgado se ha consolidado como una de las promesas de la selección española. Con un bronce nacional y la mirada puesta en el profesionalismo, actualmente se encuentra concentrada en el CAR de Sierra Nevada, desde donde analiza su evolución técnica, la importancia de la fortaleza mental bajo presión y los sacrificios personales —lejos de casa y su familia— necesarios para alcanzar la élite del boxeo femenino.

-¿Qué fue lo que te atrajo del boxeo? 

-Pues la verdad es que años atrás ya tuve la idea de apuntarme (empecé hace 3 años) pero no seguí mi instinto aquella vez pensando que no sería lo mío o que no tendría lo que hay que tener. Pero en 2023 vencí mis inseguridades y le di una oportunidad, y el resto es historia. Es un deporte que te ayuda muchísimo, tanto física como mentalmente; te ayuda a ganar confianza en uno mismo, y, lo que es más importante, disciplina.

-¿Recuerdas el primer día que te pusiste unos guantes en el gimnasio?

-Por supuesto, el primer día hice una clase realmente básica, aprendiendo lo primordial: la guardia, los directos y las esquivas. Siendo sinceros, tenía una coordinación muy pobre, y no destacaba para nada. Al fin y al cabo, la repetición constante es lo que te hace mejorar. No es talento, es constancia. 

-¿Cómo te definirías dentro del ring?

Me identifico como una boxeadora estilista, me siento más cómoda boxeando en la larga distancia, priorizando una buena defensa ya que muchas veces es el mejor ataque. De todas formas, me considero bastante híbrida, y que me adapto a las necesidades del combate que esté realizando.

– ¿En qué boxeadoras o boxeadores te fijas para seguir evolucionando?

-Pues, desde el principio he visto como referentes a grandes boxeadores como Naoya Inoue, uno de los mejores libra por libra, y Amanda Serrano, una gran boxeadora profesional, zurda como yo. Además, no me ha hecho falta irme lejos para tener grandes inspiraciones. En mi gimnasio he entrenado con gente como Natxo y Frank Mendoza, a nivel profesional, y todo el equipo de competición a nivel amateur. Entrenar junto a ellos y ver la disciplina que irradian siempre me ha empujado a seguir mejorando.

-Mucha gente cree que el boxeo es solo físico. ¿trabajas la mente para mantener la calma bajo presión?

-Por supuesto, el factor mental es de suma importancia, muchas veces se dice que si no eres fuerte mentalmente ya tienes gran parte de los combates perdidos. Para demostrar todo el trabajo encima del ring es muy importante tener valentía y la confianza suficiente para no bloquearte, ya que, al fin y al cabo, estás en un cuadrilátero con una persona con las mismas ganas de ganar que tú. 

-¿Cómo es tu rutina de entrenamiento? 

-Ahora mismo estoy en el CAR de Sierra Nevada, donde estamos haciendo dos sesiones de entrenamiento al día. La primera incluye circuitos de fuerza adaptados a las necesidades para el boxeo y carreras continuas recorriendo las cuestas de la montaña. La segunda es el entrenamiento de boxeo como tal, donde perfeccionamos la técnica, principalmente. Son entrenamientos muy duros pero necesarios, ya que estamos de pretemporada.

-¿Qué títulos han conseguido hasta el momento?

-Hasta la fecha llevo 2 años compitiendo, y he acumulado un récord de 11 peleas, 8 de ellas ganadas y 3 perdidas. Entre ellas, las más destacables son las de los campeonatos de España de clubes, donde he conseguido el bronce los 2 años consecutivos, y, por supuesto, la velada que hicimos en Nanclares, donde salí victoriosa gracias al calor que me brindó mi gente.

-¿Qué metas tienes en el boxeo a corto y largo plazo?

-Siendo sinceros, estar en la Selección Española me brinda la oportunidad de conseguir más rodaje y de mayor nivel, presentándome a torneos internacionales como el Boxam, el próximo 2 de Febrero, en los que me gustaría llegar a posicionarme. Por otro lado, mi sueño a largo plazo es convertirme en una boxeadora profesional con grandes títulos, no sé cuánto tardaré pero es una meta por la que pienso luchar hasta el final.

-Como mujer joven en un deporte que históricamente ha sido masculino, ¿has sentido que has tenido que demostrar más que los demás?

-Si bien es cierto que el boxeo masculino tiene mucha más repercusión, a nivel amateur el boxeo femenino está cogiendo bastante peso. El equipo femenino de la Selección no para de crecer, tanto en calidad como en cantidad. 

-¿Qué es lo más duro a lo que has tenido que renunciar para llegar al nivel en el que estás hoy?

-Comprender que quiero ser una boxeadora de alto nivel ha hecho que renuncie a una gran cantidad de cosas: me paso las tardes en el gimnasio, mientras mis amigos se divierten juntos. Muchas veces he de priorizar un buen horario del sueño antes que salir. Además, con esta última noticia de la Selección, me he ido de mi hogar, dejando atrás a la familia, amigos y mis compañeros y entrenadores del gimnasio, es decir, mi segunda familia.

-¿Qué consejo darías a una niña que esté pensando en empezar a boxear?

-Si hay alguien leyendo esto que quisiera empezar en el boxeo y, al igual que yo hace unos años, no lo tiene claro, mi consejo es simple: inténtalo. No importa no ser la mejor desde el principio, nadie nace siendo experto, lo más importante es intentarlo y seguir intentándolo, y, sobre todo, disfrutar del proceso. Mientras te diviertas y te mantengas enfocado, lo resultados van llegando solos. Es prioritario que creas y confíes en tus capacidades, ya que los miedos y las inseguridades llevan al bloqueo y al futuro arrepentimiento.