El centro de salud para Iruña de Oca ha sido una de las cuestiones de actualidad en el municipio en el mes de diciembre. Así, si un lunes el Pleno aprobaba una moción en la que se instaba al Departamento de Salud del Gobierno Vasco a priorizar la redacción y ejecución del proyecto del nuevo Centro de Salud de Iruña de Oca, dos días después se presentaba por parte del Gobierno Vasco el nuevo Programa de Infraestructuras y Equipamientos Sanitarios 2025-2032 que contempla una inversión de 1.600 millones de euros y, entre sus actuaciones, nuestro centro de Salud. La directora de Osakidetza fiaba no obstante la construcción del centro para finales de ese periodo. Es decir, para dentro de siete años.
Los socialistas de Iruña de Oca valoramos este primer paso, pero lo consideramos a todas luces insuficiente. Después de 10 años de espera y de reivindicación nos parece excesivo el plazo que ahora nos plantean desde la institución competente. Seguiremos por tanto dando los pasos necesarios para conseguir que los vecinos y vecinas de Iruña de Oca dispongan cuanto antes de esta necesaria nueva infraestructura sanitaria.
“El PNV propone desbloquear la vivienda”. “El Partido Popular de Iruña de Oca ha apostado por fomentar la posibilidad de vivienda en el municipio de cara al año que viene”. Son titulares de prensa que reflejan, antes de la aprobación de las Cuentas Municipales, la actividad de ambos partidos para dar a conocer públicamente sus propuestas para los Presupuestos. Es llamativo que los dos partidos que siempre que ha habido ocasión se han opuesto a las iniciativas para avanzar en la adquisición de terrenos por parte del Ayuntamiento para construir nueva vivienda, o que el partido, el PNV, que no apoyó el Plan General de Iruña de Oca -herramienta fundamental para avanzar en materia de vivienda-, sitúen ahora esta cuestión entre sus prioridades.
Por otra parte, nuestro grupo municipal y el de EH Bildu hemos renovado el acuerdo para, con la aprobación de los presupuestos para 2026, avanzar en la mejora de los servicios públicos, el derecho a la vivienda, la planificación urbanística y la transición energética del municipio. Un acuerdo que se apoya en las líneas de trabajo ya compartidas entre ambas formaciones.
Ambos grupos municipales de Iruña de Oca nos reafirmamos por tanto en nuestra voluntad de cooperación institucional para avanzar en la planificación urbanística y en la creación de vivienda asequible. Reforzar los servicios sociales y los equipamientos públicos. Impulsar un modelo energético sostenible y de proximidad. Potenciar la cohesión social, cultural y lingüística del municipio y reforzar el apoyo y la colaboración con las Juntas Administrativas del Municipio.
Este acuerdo viene precedido por un acuerdo entre ambas formaciones en el que ya manifestábamos nuestra voluntad de trabajar de forma coordinada y transparente en el diseño y desarrollo de una hoja de ruta urbanística integral, orientada a responder de manera efectiva a las necesidades reales de la ciudadanía del municipio. Desde el convencimiento compartido de que la vivienda constituye mucho más que un bien de mercado. Es el espacio donde se desarrolla el proyecto personal y familiar, y el punto de acceso a otros muchos derechos sociales: empleo, salud, educación, etc. Sin vivienda, todos los demás derechos se ven limitados o, directamente, son imposibles de ejercer. Por primera vez, se planteaba un esfuerzo planificado en el tiempo a corto, medio y largo plazo que va más allá de la promoción puntual de vivienda, y que se estructura como un modelo de Municipio socialmente justo, ecológicamente sostenible y técnicamente riguroso, al servicio de una comunidad que crece y se transforma.
En cualquier caso, con la abstención del Partido Popular y del PNV, Iruña de Oca cuenta con Presupuestos Municipales para 2026. Unos presupuestos que también recogen propuestas formuladas por ambos partidos y que van a servir de herramienta para seguir prestando diferentes servicios a los vecinos y vecinas. Unas cuentas que incluyen para ello más de un millón de euros destinados, prácticamente a partes iguales, a los capítulos de inversiones y subvenciones. Unos presupuestos que pretenden cerrar definitivamente el capítulo referido al Molino de Nanclares para que se convierta en el espacio público que entre todos hemos decidido y que prestan especial atención, entre otras cuestiones, a la colaboración con las diferentes Juntas Administrativa.



