El Gobierno Vasco, a través del programa Udalaguntza, subvencionará el 60% del importe de la cobertura de una zona del patio del CEIP José Miguel de Barandiaran. De este modo, el centro ubicado en Nanclares contará con un acceso cubierto desde su puerta principal hasta el edificio en el que se ubican las aulas. En este espacio de patio cubierto, los alumnos y alumnas podrán permanecer en caso de lluvia o sol fuerte y se facilitaría el acceso a las instalaciones a resguardo de las inclemencias meteorológicas.

Recreación de cómo quedará la cobertura de parte del patio del colegio de Nanclares


La realización de esta cubierta responde a una demanda del propio centro, que ya en 2018 reclamó que se cubriese una parte del patio para proteger tanto a los escolares, docentes y personal del centro como a los padres y madres que acuden a recoger a los pequeños y a una propuesta del Ayuntamiento de Iruña de Oca al departamento de educación del Gobierno Vasco.


Esta demanda ha cobrado más urgencia si cabe ante la llegada de la Covid-19 y los protocolos de lucha contra la pandemia, que recomiendan evitar los espacios cerrados y exige controles de temperatura y medidas de desinfección antes de acceder a las instalaciones, lo que obliga a los escolares a realizar una entrada más lenta y escalonada al colegio permaneciendo más tiempo en el exterior a merced de las inclemencias meteorológicas.

La directora del centro ha mostrado su satisfacción por el proyecto, que asegura “responde a una demanda que llevábamos realizando hace varios años y aumentará mucho la comodidad de los estudiantes y las familias”.


El coste de las obras está presupuestado en unos 265.000 euros, con lo que el Gobierno Vasco abonaría una cifra cercana a los 160.000 euros y el Ayuntamiento sufragará el resto del montante de las obras, que todavía están en fase de proyecto, aunque se pretende ejecutarlas lo antes posible.


Además, el Consistorio ha ampliado un tramo de la acera cercana a la entrada principal del centro, lo que ha mejorado la visibilidad tanto de los vehículos como de los propios viandantes. En la acera del colegio se ha instalado una barandilla metálica para evitar que los niños puedan invadir por descuido la calzada y se ha renovado la señalización vertical.