El pasado domingo, 24 de noviembre, los vecinos y vecinas de los cinco pueblos que componen el municipio de Iruña de Oca acudieron a las urnas para elegir a los presidentes y vocales de sus Juntas Administrativas. Las elecciones no depararon grandes cambios en la composición de las Juntas y en tres de ellas (Montevite, Ollávarre y Víllodas) sus presidentes repetirán mandato.
No es así en la de Nanclares, donde Jagoba Sagardui ha tomado el testigo de Aingeru Pachón. Sagardui, vocal en la anterior Junta, inicia su andadura como presidente con una idea clara. “Que la gente sepa que Nanclares no se vende y es del pueblo. A nosotros nos elige el pueblo y tenemos que hacer cosas por y para el pueblo. No nos vamos a vender a nadie. Bastante está sufriendo Nanclares. Somos el único pueblo de España que tiene dos cárceles, tenemos gaseoducto, nos va a pasar el TAV, al lado nos van a poner placas solares… Quiero que quede claro que Nanclares es nuestro pueblo, que lo queremos y lo vamos a proteger como podamos”.
Sagardui destaca que el conflicto con la cantera de Nanclares es uno de los principales problemas que tiene la Junta sobre la mesa. “Cuando se trato el tema no se estudiaron todos los proyectos y todas las opiniones de los expertos y creo que es algo que tenemos que tratar con seriedad. Luego está el tema de la cárcel. El Ministerio del Interior no nos ha devuelto el terreno y ese terreno es del pueblo. Lo primero es que devuelvan el terreno y luego el pueblo decidirá qué hace con él”.
Respecto a futuros proyectos, prefiere no centrarse en ninguno en concreto, sino “hacer lo que la gente pida y buscar el bien para el pueblo”, afirma antes de destacar la “buena sintonía existente en la actualidad con el equipo de gobierno del Ayuntamiento.
En términos contrarios se manifiesta el presidente de la Junta de Ollávarre, Juan Bautista Ruiz de Loizaga, que repite mandato con los mismos objetivos que el anterior. “Me gustaría hacer muchas cosas –señala- pero desgraciadamente no tenemos recursos económicos y desde el Ayuntamiento no ha habido voluntad por ayudarnos”. Ruiz de Loizaga detalla que “necesitamos un almacén urgentemente, ya que tenemos todas las cosas de la Junta en el centro sociocultural. También nos gustaría hacer un mallado y una sectorización de la red de aguas, algo que es prioritario para no tener que dejar sin agua a todo el pueblo cuando hay una fuga, pero en estos momentos no disponemos de recursos para ninguna de estas obras”.
Por último, concluye lamentando la “falta de implicación” de muchos vecinos que, a su juicio, vienen a vivir a un pueblo pero “con mentalidad de estar en la ciudad” y no colaboran en el día a día de la localidad.

En Víllodas, Miguel Angel Monreal, al igual que Luis Mari Ibañez en Montevite, también repite mandato. En su caso, su prioridad es clara “acabar el centro social y buscar un adjudicatario para la cafetería-restaurante de su interior”. Por contra, entre los problemas del pueblo, destaca “el dichoso puente” que tantos problemas causa cuando hay crecidas del Zadorra, aunque en este caso es pesimista. “Tiene dificil solución, ya que las instituciones que pueden hacerlo no están por la labor”.
Finalmente, en Trespuentes, Oscar Costa sucederá Itsaso Latorre con intención de mejorar la convivencia con la cantera. “Queremos que la cantera cumpla con la normativa de ruido, polvo y demás y que la gente del pueblo se quede a vivir y participe en el pueblo”. En esa línea, su intención es “intentar que la gente participe en las veredas y que cuidemos la parte del monte que nos corresponde”.



