La Ruta Verde del Zadorra, un trazado que vertebra Iruña de Oca y conecta con Vitoria, experimentará en breve una nueva ampliación. Tras años de desarrollo por etapas, la Diputación Foral de Álava ha puesto en marcha los trámites para materializar el último enlace, la conexión entre Nanclares y La Puebla de Arganzón.

Este avance se produce en paralelo a la finalización de la segunda fase del trazado entre Trespuentes y Víllodas, una actuación que cuenta con un presupuesto de 417.717,24 euros y un plazo de ejecución de siete meses. 

El nuevo tramo recorrerá íntegramente la margen izquierda del río Zadorra de Nanclares hasta el límite con Treviño. El diseño se ha concebido bajo la premisa de la naturalización, buscando la máxima integración con el ecosistema de ribera y respetando el comportamiento hidráulico del río.

Para definir el recorrido óptimo, los técnicos han dividido el estudio en tres sub-tramos con características diferenciadas:

El primer tramo discurre entre las edificaciones existentes en la salida Nanclares a través del paraje de Sorribas. En esta zona se ha proyectado un vial de 4 metros para vehículos y un carril bici segregado de 1,5 metros de anchura, que permita la convivencia entre vehículos.

Desde este punto, la ruta abandona el casco urbano para avanzar en paralelo a la carretera nacional, en un tramo junto a una chopera que bordea el río Zadorra.

El enlace definitivo con el enclave de Treviño tendrá lugar en la zona de la báscula ubicada en un apeadero de la antigua N-1. En esta zona, los usuarios disfrutarán de un carril bici exclusivo de 2,5 metros de ancho y se construirá un muro de escollera en una zona próxima al cauce del río, lo que permitirá salvar el desnivel y garantizar la seguridad de peatones y ciclistas sin afectar a la dinámica fluvial. Desde el inicio del municipio de La Puebla, ya existe una senda peatonal habilitada hace casi una década- 

La culminación de este tramo unirá Vitoria-Gasteiz con Crispijana, Margarita, Trespuentes, Víllodas, Nanclares y ahora La Puebla de Arganzón. El proyecto presentado por el ente foral no solo busca recuperar el valor paisajístico de la ribera del del Zadorra, sino consolidar un eje de movilidad sostenible que conecta núcleos residenciales con zonas de interés natural y el polígono de Jundiz.