El CD Nanclares puso el pasado mes de mayo el broche de oro a una temporada impecable al certificar su ascenso a la Divisón de Honor alavesa tras conquistar la segunda plaza en la fase de ascenso. Su entrenador y director deportivo, Lauren Torvisco, manifiesta el orgullo que supone este hito, cuyo principal valor radica en la identidad del bloque, ya que el 90% de los componentes de la plantilla son futbolistas del municipio. Esta cohesión, sumada a una solidez defensiva, que ha convertido al equipo azulgrana en uno de los menos goleados de la categoría, hna sido, a juicio de su técnico, la clave del éxito. De cara al próximo curso, el objetivo pasará por mantener la base del equipo y apuntalar algunas posiciones con refuerzos que permitan consolidarse en la nueva categoría.
Por su parte, las categorías de rendimiento y el fútbol femenino han completado un año de crecimiento en el que el equipo juvenil ha firmado una trayectoria de menos a más. A pesar de un arranque lastrado por la escasez de efectivos, el grupo reaccionó tras las primeras jornadas y se quedó finalmente a las puertas de la pelea por el ascenso, dejando la sensación de que se pudo haber logrado algo más.
El conjunto cadete ha logrado asentarse en la zona media de la tabla, cumpliendo con creces el objetivo de mantener la categoría con un plantel con varios jugadores de primer año en fase de aprendizaje.
Por su parte, el Regional femenino ha completado una gran campaña tras alcanzar la final de Copa, donde la falta de puntería de cara a puerta le privó del título. En liga, las chicas de Nanclares han concluido la temporada en la zona media de la tabla. Asimismo, el Cadete ha demostrado el buen momento del fútbol femenino al contar con 22 fichas, sirviendo además de ayuda para cubrir las bajas del primer equipo durante el año.
Más allá de los resultados y las clasificaciones del fin de semana, el gran éxito del CD Nanclares reside en sus categorías de formación. En estas etapas formativas, el club prioriza el desarrollo personal, el compañerismo y la adquisición de hábitos saludables por encima de los resultados y propicia que decenas de niños y niñas del municipio practiquen deporte y aprendan valores en las instalaciones de Arrate.



