El Plan General de Ordenación Urbana de Iruña de Oca (en adelante PGOU) es el instrumento que ordena y contempla la planificación de las futuras transformaciones urbanísticas del municipio, y con el que el ayuntamiento supervisa o actúa en procesos de transformación urbana.

El documento plantea distintas soluciones para el conjunto del término municipal, especialmente en aquellos espacios que permanecen sin edificar o necesitan una reconfiguración del espacio público.

En su apuesta por la mejora de las conexiones de los distintos espacios públicos, parques y sus equipamientos y la oportunidad de ofrecer vivienda en las zonas centrales del núcleo de Nanclares, dispone una serie de actuaciones distribuidas en varios puntos y con objetivos concretos puntuales.

Con el objetivo de relacionar el Centro Cívico con la Avenida de Langraiz dotándole de un mayor protagonismo y cercanía desde esta vía principal. Se propone la reordenación del espacio comprendido entre las calles Avenida de Langraiz, El Calero, Parque tres de marzo y Francisco Hernádez “EL brujo”, en el que se propone la creación de unas viviendas alineadas a las calles perimetrales y ampliando la plaza tres de marzo ofreciendo una visión completa del Centro Cívico desde la Avenida de Langraiz y próxima con la plaza José Antonio Lehendakari Agirre.

Es oportuno destacar que, este ámbito denominado AOP-N4 El Calero, cuenta con la previsión de construir aproximadamente 40 viviendas (3.689 m2) de protección pública, siendo 29 de ellas sujetas al régimen general y las 11 restantes como viviendas protegidas de régimen tasado municipal. Se distribuirán en tres plantas sobre los locales de planta baja más una retranqueada. Este número de viviendas no es definitivo ya que en función de la superficie final de las mismas pueda darse un ligero incremento. La propuesta supone una oportunidad interesante como oferta de vivienda de precio asequible en el núcleo de Nanclares.

Los edificios estarán alineados con el borde de acera contando con locales comerciales o lonjas (1.260 m2) en toda su planta baja permitiendo que, puesto que el ayuntamiento es propietario de parte del suelo, disponer de todos o parte de los mismos para acoger servicios públicos que considere oportuno en su momento.

Parte de estos locales comerciales darán frente a la ampliación de la plaza Tres de marzo generando un espacio de estancia en una zona con bastante tránsito de personas lo que le convertirá en un nuevo centro de vida social. Será el ayuntamiento el encargado de diseñar y urbanizar la nueva plaza cuando lo considere oportuno.

En cuanto a los espacios destinados a las calles y zonas de paso, se propone un tratamiento del tramo de viario situado frente al Centro Cívico en su conexión con la ampliación de la plaza Tres de marzo con un acabado diferenciado para calmar la circulación y asegurar el marcado carácter peatonal del mismo. El resto de la calle Francisco Hernández “El Brujo” se uniformizará hasta la calle El Calero.

La calle El Calero supone el límite entre dos ámbitos de ordenación diferentes por lo que hay que buscar una solución transitoria en tanto en cuanto no se desarrolle el lado opuesto de la calle. De forma provisional se contempla su ensanchamiento permitiendo un carril para la circulación viaria en un único sentido y una acera de tres metros de anchura en el frente de las nuevas viviendas.

Por Gabriel Chapa, Trion SP